Nínive (en acadio: Ninua) fue una importante ciudad asiria, cercana a la actual Mosul en Irak. Descrita en el Libro de Jonás como "ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido". Se encuentra en la orilla oriental del Tigris, a lo largo del cual se extiende a lo largo de 50 kilómetros, con una anchura media de 20 kilómetros o más desde el río hasta las colinas del este. Toda esta extensa área es ahora una inmensa zona de ruinas.
Situada en la confluencia entre el río Tigris y el Khosr, Nínive era un importante punto de paso de las rutas comerciales que cruzaban el Tigris. Ocupaba una posición central en las rutas entre el Mediterráneo y el Índico, uniendo así el Este y el Oeste, recibiendo influencias y riqueza de muchos lugares. Llegó a convertirse en una de las más grandes ciudades antiguas de la historia.
Nínive es mencionada por primera vez alrededor de 1800 a. C. como una ciudad con un templo dedicado a la diosa Ishtar, en buena parte responsable de la temprana importancia que adquirió la ciudad.
Nínive también se menciona en la Bíblia, como una ciudad edificada por el rey Nimrod, bisnieto de Noé en Génesis 10:7-11.
No hay demasiadas evidencias para decir que Nínive fuera totalmente reconstruida por los reyes asirios durante el segundo milenio a.C. Cuando el rey Senaquerib convirtió a Ninua o Nínive, en la capital del reino de Asiria a finales del siglo VIII a. C. (antes lo fue brevemente Dur Sharrukin), ésta ya era un antiguo asentamiento. Los nombres de monarcas posteriores como Salmanasar I o Tiglath-Pileser I han aparecido en la acrópolis; ambos fueron activos constructores de Assur, Asiria, y el primero de ellos fundó además Nimrud. Nínive tuvo que esperar hasta los neoasirios, particularmente a partir de la época de Asurbanipal II en adelante, para alcanzar un desarrollo urbanístico mucho mayor. A partir de entonces, sucesivos monarcas mantuvieron y fundaron nuevos palacios, así como templos dedicados a Sin, Nirgal, Inanna, Shamash, Ishtar, y Nabu de Borsippa.
Fue el rey Senaquerib el que hizo de Nínive una ciudad realmente magnífica (700 a. C.). Diseñó amplias calles y plazas y construyó el famoso "palacio sin rival", cuyo plano ha sido recuperado en gran parte, de unos 200 por 210 metros. Tenía unas 80 habitaciones, muchas de ellas repletas de esculturas en sus paredes. Gran parte de las tablillas de Nínive se encontraron aquí; algunas de las principales entradas estaban flanqueadas por toros con cabeza humana. En ese tiempo el área total de Nínive, ocupaba unos 7 km² y 15 grandes puertas franqueaban el paso en sus murallas. Un elaborado sistema de 18 canales llevaba el agua desde las colinas hasta Nínive. Se han encontrado también algunas partes de un magnífico acueducto erigido por el mismo rey en Jerwan, a unos 40 km de distancia.
El esplendor de Nínive duró poco. Alrededor del 633 a. C. el Imperio Asirio empezó a dar muestras de debilidad y los medos atacaron Nínive. Estos volvieron a atacar, esta vez junto a Babilonia y Susa, en 625 a. C.
En 612 a. C., nuevamente, babilonios y medos se volvieron a reunir para el asalto de la ciudad. El asedio duró 3 meses, durante los cuales se emplearon todo tipo de tácticas, como desviar el curso del río Khosr o atacar a la vez por varios flancos para debilitar la defensa asiria. Finalmente, el ataque final se produjo por el cauce ya seco del río. Nínive cayó y fue arrasada hasta los cimientos. El imperio asirio llegó a su final, y los babilonios y medos se repartieron sus provincias.
Después de gobernar durante más de seis siglos, desde el Cáucaso y el Caspio hasta el Golfo Pérsico, y más allá del Tigris hasta Asia Menor y Egipto, la ciudad desapareció como un sueño.
Posteriormente a las excavaciones del siglo XIX, los conocimientos sobre el gran Imperio Asirio y su magnífica capital eran casi nulos. Vagos indicios nos llevan a pensar en su poder y grandiosidad, pero definitivamente sabemos muy poco sobre Nínive. Otras ciudades ya muertas, como Palmira, Persépolis o Tebas, dejaron tras de sí ruinas para marcar sus emplazamientos y mostrar su antiguo poder; pero de la imperial Nínive incluso su extensión era una mera conjetura.
En la época del historiador griego Heródoto (400 a. C.), Nínive ya era parte del pasado. Y cuando el historiador Jenofonte pasó por el lugar en su Anábasis, incluso el nombre de la ciudad había sido olvidado. Había desaparecido de vista, y nadie sabía de su importancia. Nunca más se levantó de sus ruinas.
En la actualidad, el emplazamiento de Nínive se encuentra señalado por dos grandes montículos, llamados Kouyunjik y Nebi Yunus ("Profeta Jonás" ) así como por los restos de su muralla (una circunferencia de unos 12 km). El primer montículo (Kouyunjik) ha sido explorado en profundidad. Sin embargo, en el otro montículo no se han hecho demasiadas excavaciones debido a la presencia de un santuario musulmán dedicado al profeta Jonás en ese lugar.
En el siglo XIX, el cónsul francés en Mosul empezó a buscar en los grandes montículos que había en la otra orilla del río. Los árabes que empleó en esas excavaciones, para su sorpresa, llegaron a una edificación en el montículo de Khorsabad. Investigaciones posteriores del edificio demostraron que se trataba del palacio real de Sargón II, en el cual se exploró en profundidad en busca de esculturas y otras reliquias.
En 1847, el joven aventurero británico Sir Austen Henry Layard exploró las ruinas.1 En el montículo Kouyunjik redescubrió el palacio de Senaquerib, que tenía 71 habitaciones y colosales bajorrelives. También desenterró el palacio y la famosa biblioteca de Assurbanipal que contenía 22.000 tablillas. El estudio de la arqueología de Nínive revela el poder y la gloria de la antigua Asiria durante los reinados de Esarhaddon (681-669 a. C.) y Assurbanipal (669-626 a. C.).
Los trabajos de exploración los siguieron Botta, George Smith y otros, en los montículos de Nebi Yunus, Nimrud, Kouyunjik y Khorsabad, y numerosos objetos asirios fueron exhumados y trasladados a museos europeos. Se descubrieron multitud de palacios, con sus decoraciones y losas esculpidas, revelando la vida y costumbres de este antiguo pueblo, sus formas de guerra y paz, de religión, el estilo de su arquitectura y la grandeza de sus monarcas. Las calles de la ciudad han sido exploradas y se han descifrado las inscripciones en los ladrillos, tablillas y figuras esculpidas. Con ello, los secretos de su historia han podido ser revelados.
El más importante de los recientes descubrimientos es la biblioteca de Assurbanipal. Contenía unas diez mil tablillas en cuneiforme en las que se describía la historia, leyes y religión de Asiria. Esto hace que sea uno de los mayores tesoros de la literatura del mundo antiguo. La biblioteca contenía también antiguos documentos acadios, que son los documentos existentes más antiguos jamás encontrados, probablemente de la época de Sargón de Acad.
En algunas de las tablillas se hacía mención al posible uso de algo similar al Tornillo de Arquímedes para elevar el agua, junto a otras tablillas que hablaban de jardines. Eso trae la hipótesis de Nínive como un posible emplazamiento de los míticos Jardines colgantes de Babilonia.
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viernes, 16 de agosto de 2013
viernes, 9 de agosto de 2013
Uruk
Uruk (sumerio Unug, hebreo Erech, griego Orchoē u Ōrýgeia y arábe Warqa), fue una antigua ciudad de Mesopotamia, situada en la ribera oriental del río Éufrates, surcada por el antiguo canal Nil, en una región de pantanos a 225 km al SSE de Bagdad. La teoría de que el nombre moderno Irak deriva del nombre Uruk no está corroborada.
En su apogeo, hacia el III milenio a. C., Uruk tenía una zona amurallada de unos 5,5 km², siendo la mayor ciudad del mundo en esa época. Según la tradición sumeria, fue el hogar de Gilgamesh, héroe de una de las obras literarias más antiguas de la historia: el poema de Gilgamesh. De él se decía que construyó el templo de Eanna y las murallas de la ciudad. Uruk fue probablemente lugar del nacimiento del sello cilíndrico así como del nacimiento del cálculo y la contabilidad.
os restos más antiguos que se conservan de Uruk (niveles XVIII-XVI) están datados entre 5300 a. C. y 4574 a. C. mediante la prueba de carbono 141 y pertenecen, por las características de su cerámica al período de El Obeid. Entre las fases XVI y IX (V milenio a. C.) se observa un período de transición cuya denominación no está fijada.
Es a partir del nivel X (3800 a. C.) cuando se empiezan a encontrar rasgos claramente característicos de un nuevo período: el llamado período de Uruk. Algunas de sus características son: una cerámica de paredes finas y gruesos "labios" biselados; la difusión del sello cilíndrico: un rodillo de piedra con diseños grabados en su superficie que, al hacerla rodar sobre el material fresco, imprime las imágenes; y una monumental arquitectura.
A los grandes edificios de Uruk de esta etapa se les ha dado la denominación de templos, si bien no se puede asegurar el uso que tuvieron, pudiéndose haber tratado de palacios. En el nivel IV se aprecia una rápida sucesión de edificios que se construyeron, sustituyéndose los unos a los otros en cortos espacios de tiempo. De los cuales destacan los Templos D y E, de gran tamaño y monumental arquitectura, que, inexplicablemente, fueron cuidadosamente desmantelados, sepultando sus objetos en cámaras construidas para tal pretexto, sobre las cuales se edificaron nuevos palacios.
Pasado el período Uruk, en los períodos Jemdet-Nasr y Dinástico Arcaico la ciudad siguió creciendo, alcanzando su máxima extensión hacia principios del III milenio a. C. coincidiendo con la construcción de una impresionante muralla. Sin embargo, existen indicios de que este aumento de población trajo problemas sociales que pudieron ser sofocados mediante la violencia: la destrucción "ritual" de los templos del nivel IV; la proliferación en los sellos cilíndricos de imágenes con prisioneros y la gran cantidad de armamento encontrado en estos niveles. Oppenheim afirma que:
En Uruk, en la zona sur de la Mesopotamia, la civilización Sumeria parece alcanzar su cúspide creativa. Esto se encuentra indicado repetidas veces en las referencias a esta ciudad en textos religiosos y, especialmente, en textos literarios, incluyendo aquellos de contenido mitológico; la tradición histórica preservada en la lista de reyes sumerios lo confirma. El centro del poder político se desplaza posteriormente de Uruk a Ur.
Perdida la hegemonía, Uruk continuó siendo una ciudad importante y un centro religioso de primer orden en los siguientes siglos. En el I milenio a. C. vivió otra etapa floreciente y, aún en el período Seléucida era hogar de una importante comunidad de astrónomos.
En Uruk se encuentran por primera vez tablillas de arcilla con muescas que demuestran la existencia de una contabilidad, lo cual puede interpretarse como un paso previo a la elaboración de la escritura. El sello cilíndrico aparece entre los niveles V y IV.
No se conoce con certeza hasta qué punto estaba jerarquizada la sociedad de Uruk. Se han propuesto varios modelos diferentes. Así, el arqueólogo checo Petr Charvát defiende que se trataba de una sociedad básicamente igualitaria lo cual se demostraría, entre otras cosas, en el carácter abierto de los edificios centrales de la ciudad, alejados de ser palacios cerrados y rodeados de plazas y foros, recordando al aspecto de las polis griegas posteriores. Otros autores, como Pollock, defienden que el gobierno de Uruk era básicamente autoritario y que la supremacía de ésta sobre el resto de regiones fue lograda mediante la fuerza.
La visión de la sexualidad en los períodos previos a la escritura no se conocen con detalle; sin embargo, el acto sexual es mostrado en algunos sellos cilíndricos, por lo que no parece que se tratase de un tema tabú. Sí se tienen referencias más tardías de las prácticas sexuales habituales en la ciudad, la cual, al estar dedicada a la diosa Ishtar, parece que amparaba las prácticas homosexuales o transexuales y la promiscuidad. Así, en el poema babilonio de Erra se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente amabilidad a "prostitutas, cortesanas y busconas a los chicos alegres que cambiaron su masculinidad por femineidad" ya que éstos con sus actos veneran a la diosa. Parece que el hecho de que los jóvenes durmieran en sus propias camas era algo preocupante y la copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro, y una posible función ritual ha sido discutida.
De acuerdo con la lista de reyes sumerios, Uruk fue fundada por Enmerkar, quien trajo la sede real con él desde la ciudad de Eanna. Otros reyes históricos de Uruk incluyen a Lugalzagesi de Umma, quien conquistó Uruk, y Utukhengal.
Según el mito sumerio de Enki e Inanna (en acadio Ea e Ishtar) el dios del agua Enki —una de las deidades más importantes— ocultaba los me, que eran todas aquellas formas de conducta y usos sociales necesarios para el funcionamiento del mundo. Pero Inanna, diosa del amor y de la ciudad de Uruk, quiere llevárselos a su ciudad. Para ello viaja en barca hacia el apsu, el hogar de Enki, y lo emborracha en la fiesta de bienvenida que éste le prepara, tras lo cual se lleva los me a Uruk desde donde se difunden.
La Biblia hace referencia a Uruk en numerosas ocasiones: en ella se atribuye su fundación a Nimrod, del cual se dice que Uruk fue la segunda ciudad que fundó, después de Babilonia (Génesis 10:10). En Esdras 4:9-10 hace referencia a un exilio de las gentes de Uruk:
9.- las gentes de Uruk, de Babilonia y de Susa -es decir los elamitas-.
10.- y los restantes pueblos que el gran Asnapper deportó y estableció en las ciudades de Samaria y en el resto de Transeufratina Asnapper es generalmente identificado como el conquistador asirio Asurbanipal, quien llevó a cabo una campaña contra los babilonios del sur; a los cuales, según ese pasaje habría deportado a Samaria tras la conquista.
En la ciudad de Uruk destacaban dos áreas dedicadas como centro urbano, bien político, bien religioso —su utilización no está clara—: Eanna y Kullab.
Eanna se encontraba en un terreno llano, era el montículo más antiguo y fue a partir del período de Uruk (3400 a. C.) cuando su arquitectura comenzó a destacar. De esta etapa es el llamado Templo de los Conos de Piedra —que pese a llamárselo templo no es seguro que tuviese un uso religioso— que tenía paredes de hasta 3,5 metros de altura de piedra, unidas por un cemento a base de ladrillo y yeso picado. Estaba formado por una nave central y dos pasillos rodeados por tres grandes murallas que en conjunto formaban un área de 28×19 metros, bajo las cuales se encontraba un sótano inaccesible del cual se desconoce su utilidad. El Templo de Caliza de Eanna V fue construido en una etapa posterior. Su planta era rectangular y estaba formada por una gran nave central de 58×9 metros rodeada de una serie de habitaciones con salida al exterior, quedando completamente accesible desde la plaza pública, y estaba igualmente construido en piedra. En el nivel IV se construyeron los templos D y E que como se ha comentado fueron desmantelados en el nivel III (3200 a. C.). El Templo D era el mayor de ellos, con unas dimensiones de 45×80 metros, estrechas entradas y nave central en forma de T. El Templo E contenía una cámara central cuadrada flanqueada a cada lado por vestíbulos comunicados con el exterior y con la cámara central por numerosas entradas. Los edificios que se construyeron tras éstos en el nivel III siguieron un esquema bastante parecido.
Kullab se levantaba en una región inclinada y abrupta. En sus fases más tempranas contenía una serie de estructuras simétricas. En este montículo, cada vez que se realizaba una nueva construcción se sepultaba la anterior, dejándola como cimiento e la nueva, por lo que ésta quedaba cada vez a mayor altura. Uno de los edificios más destacados fue el llamado Templo Blanco el cual también terminó siendo cubierto por ladrillos y sepultado.
Las ruinas de Uruk fueron descubiertas en 1844 por una expedición inglesa al mando de sir William Loftus. Los exploradores se sintieron intrigados por su gran tamaño y pocos años después sir Henry Rowlinson las identificó con la ciudad bíblica de Erech. Entre 1850 y 1854 Loftus realizó unas pocas investigaciones en la zona, recogiendo algunas tablillas y sarcófagos de arcilla.
La primera excavación sistemática (1912-1914) fue realizada por un equipo alemán guiado por Julius Jordan antes de la Primera Guerra Mundial, a cuyo comienzo se retiraron, regresando en 1928 para continuar hasta 1939. La excesiva fijación de los pioneros alemanes por los aspectos arquitectónicos del yacimiento hizo que se dejara de lado la información que podrían haber aportado las piezas cerámicas en lo relativo a la datación de los niveles. En 1954 se reanudó el trabajo arqueológico bajo la dirección de H. Lenzen y se realizaron excavaciones sistemáticas en los años siguientes, las cuales finalizaron en 1990. Estas excavaciones dieron con algunos de los documentos sumerios más antiguos y una gran cantidad de tablillas legales del período seléucida, las cuales fueron publicadas por Adam Falkenstein y otros epigrafistas alemanes. Las a veces poco cuidadosas anotaciones de los primeros arqueólogos fueron reexaminadas durante la década de 1980.
En su apogeo, hacia el III milenio a. C., Uruk tenía una zona amurallada de unos 5,5 km², siendo la mayor ciudad del mundo en esa época. Según la tradición sumeria, fue el hogar de Gilgamesh, héroe de una de las obras literarias más antiguas de la historia: el poema de Gilgamesh. De él se decía que construyó el templo de Eanna y las murallas de la ciudad. Uruk fue probablemente lugar del nacimiento del sello cilíndrico así como del nacimiento del cálculo y la contabilidad.
os restos más antiguos que se conservan de Uruk (niveles XVIII-XVI) están datados entre 5300 a. C. y 4574 a. C. mediante la prueba de carbono 141 y pertenecen, por las características de su cerámica al período de El Obeid. Entre las fases XVI y IX (V milenio a. C.) se observa un período de transición cuya denominación no está fijada.
Es a partir del nivel X (3800 a. C.) cuando se empiezan a encontrar rasgos claramente característicos de un nuevo período: el llamado período de Uruk. Algunas de sus características son: una cerámica de paredes finas y gruesos "labios" biselados; la difusión del sello cilíndrico: un rodillo de piedra con diseños grabados en su superficie que, al hacerla rodar sobre el material fresco, imprime las imágenes; y una monumental arquitectura.
A los grandes edificios de Uruk de esta etapa se les ha dado la denominación de templos, si bien no se puede asegurar el uso que tuvieron, pudiéndose haber tratado de palacios. En el nivel IV se aprecia una rápida sucesión de edificios que se construyeron, sustituyéndose los unos a los otros en cortos espacios de tiempo. De los cuales destacan los Templos D y E, de gran tamaño y monumental arquitectura, que, inexplicablemente, fueron cuidadosamente desmantelados, sepultando sus objetos en cámaras construidas para tal pretexto, sobre las cuales se edificaron nuevos palacios.
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| Ciudades de la antigua mesopotamia |
En Uruk, en la zona sur de la Mesopotamia, la civilización Sumeria parece alcanzar su cúspide creativa. Esto se encuentra indicado repetidas veces en las referencias a esta ciudad en textos religiosos y, especialmente, en textos literarios, incluyendo aquellos de contenido mitológico; la tradición histórica preservada en la lista de reyes sumerios lo confirma. El centro del poder político se desplaza posteriormente de Uruk a Ur.
Perdida la hegemonía, Uruk continuó siendo una ciudad importante y un centro religioso de primer orden en los siguientes siglos. En el I milenio a. C. vivió otra etapa floreciente y, aún en el período Seléucida era hogar de una importante comunidad de astrónomos.
En Uruk se encuentran por primera vez tablillas de arcilla con muescas que demuestran la existencia de una contabilidad, lo cual puede interpretarse como un paso previo a la elaboración de la escritura. El sello cilíndrico aparece entre los niveles V y IV.
No se conoce con certeza hasta qué punto estaba jerarquizada la sociedad de Uruk. Se han propuesto varios modelos diferentes. Así, el arqueólogo checo Petr Charvát defiende que se trataba de una sociedad básicamente igualitaria lo cual se demostraría, entre otras cosas, en el carácter abierto de los edificios centrales de la ciudad, alejados de ser palacios cerrados y rodeados de plazas y foros, recordando al aspecto de las polis griegas posteriores. Otros autores, como Pollock, defienden que el gobierno de Uruk era básicamente autoritario y que la supremacía de ésta sobre el resto de regiones fue lograda mediante la fuerza.
La visión de la sexualidad en los períodos previos a la escritura no se conocen con detalle; sin embargo, el acto sexual es mostrado en algunos sellos cilíndricos, por lo que no parece que se tratase de un tema tabú. Sí se tienen referencias más tardías de las prácticas sexuales habituales en la ciudad, la cual, al estar dedicada a la diosa Ishtar, parece que amparaba las prácticas homosexuales o transexuales y la promiscuidad. Así, en el poema babilonio de Erra se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente amabilidad a "prostitutas, cortesanas y busconas a los chicos alegres que cambiaron su masculinidad por femineidad" ya que éstos con sus actos veneran a la diosa. Parece que el hecho de que los jóvenes durmieran en sus propias camas era algo preocupante y la copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro, y una posible función ritual ha sido discutida.
De acuerdo con la lista de reyes sumerios, Uruk fue fundada por Enmerkar, quien trajo la sede real con él desde la ciudad de Eanna. Otros reyes históricos de Uruk incluyen a Lugalzagesi de Umma, quien conquistó Uruk, y Utukhengal.
Según el mito sumerio de Enki e Inanna (en acadio Ea e Ishtar) el dios del agua Enki —una de las deidades más importantes— ocultaba los me, que eran todas aquellas formas de conducta y usos sociales necesarios para el funcionamiento del mundo. Pero Inanna, diosa del amor y de la ciudad de Uruk, quiere llevárselos a su ciudad. Para ello viaja en barca hacia el apsu, el hogar de Enki, y lo emborracha en la fiesta de bienvenida que éste le prepara, tras lo cual se lleva los me a Uruk desde donde se difunden.
La Biblia hace referencia a Uruk en numerosas ocasiones: en ella se atribuye su fundación a Nimrod, del cual se dice que Uruk fue la segunda ciudad que fundó, después de Babilonia (Génesis 10:10). En Esdras 4:9-10 hace referencia a un exilio de las gentes de Uruk:
9.- las gentes de Uruk, de Babilonia y de Susa -es decir los elamitas-.
10.- y los restantes pueblos que el gran Asnapper deportó y estableció en las ciudades de Samaria y en el resto de Transeufratina Asnapper es generalmente identificado como el conquistador asirio Asurbanipal, quien llevó a cabo una campaña contra los babilonios del sur; a los cuales, según ese pasaje habría deportado a Samaria tras la conquista.
Eanna se encontraba en un terreno llano, era el montículo más antiguo y fue a partir del período de Uruk (3400 a. C.) cuando su arquitectura comenzó a destacar. De esta etapa es el llamado Templo de los Conos de Piedra —que pese a llamárselo templo no es seguro que tuviese un uso religioso— que tenía paredes de hasta 3,5 metros de altura de piedra, unidas por un cemento a base de ladrillo y yeso picado. Estaba formado por una nave central y dos pasillos rodeados por tres grandes murallas que en conjunto formaban un área de 28×19 metros, bajo las cuales se encontraba un sótano inaccesible del cual se desconoce su utilidad. El Templo de Caliza de Eanna V fue construido en una etapa posterior. Su planta era rectangular y estaba formada por una gran nave central de 58×9 metros rodeada de una serie de habitaciones con salida al exterior, quedando completamente accesible desde la plaza pública, y estaba igualmente construido en piedra. En el nivel IV se construyeron los templos D y E que como se ha comentado fueron desmantelados en el nivel III (3200 a. C.). El Templo D era el mayor de ellos, con unas dimensiones de 45×80 metros, estrechas entradas y nave central en forma de T. El Templo E contenía una cámara central cuadrada flanqueada a cada lado por vestíbulos comunicados con el exterior y con la cámara central por numerosas entradas. Los edificios que se construyeron tras éstos en el nivel III siguieron un esquema bastante parecido.
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| Templo Blanco de Uruk |
Kullab se levantaba en una región inclinada y abrupta. En sus fases más tempranas contenía una serie de estructuras simétricas. En este montículo, cada vez que se realizaba una nueva construcción se sepultaba la anterior, dejándola como cimiento e la nueva, por lo que ésta quedaba cada vez a mayor altura. Uno de los edificios más destacados fue el llamado Templo Blanco el cual también terminó siendo cubierto por ladrillos y sepultado.
Las ruinas de Uruk fueron descubiertas en 1844 por una expedición inglesa al mando de sir William Loftus. Los exploradores se sintieron intrigados por su gran tamaño y pocos años después sir Henry Rowlinson las identificó con la ciudad bíblica de Erech. Entre 1850 y 1854 Loftus realizó unas pocas investigaciones en la zona, recogiendo algunas tablillas y sarcófagos de arcilla.
La primera excavación sistemática (1912-1914) fue realizada por un equipo alemán guiado por Julius Jordan antes de la Primera Guerra Mundial, a cuyo comienzo se retiraron, regresando en 1928 para continuar hasta 1939. La excesiva fijación de los pioneros alemanes por los aspectos arquitectónicos del yacimiento hizo que se dejara de lado la información que podrían haber aportado las piezas cerámicas en lo relativo a la datación de los niveles. En 1954 se reanudó el trabajo arqueológico bajo la dirección de H. Lenzen y se realizaron excavaciones sistemáticas en los años siguientes, las cuales finalizaron en 1990. Estas excavaciones dieron con algunos de los documentos sumerios más antiguos y una gran cantidad de tablillas legales del período seléucida, las cuales fueron publicadas por Adam Falkenstein y otros epigrafistas alemanes. Las a veces poco cuidadosas anotaciones de los primeros arqueólogos fueron reexaminadas durante la década de 1980.
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